Por Federico Zurita Hecht / Fotografías: Gabriela Lobos.
La obra Ponte tú, escrita por Pablo Dubott y dirigida por María José Contreras, se está presentando en el Teatro de la Universidad Católica como cierre del Festival Bicentenario Jóvenes dramaturgos UC. El montaje propone una visión estereotipada del fracaso de una generación que se siente perdida tras no poder seguir arguyendo que sus irresponsabilidades se deben a que son adolescentes. La obra, a su vez, fracasa por intentar buscar generalidades epocales a partir de particularidades clichés, y por la formulación de una visión complaciente del fracaso, como algo que se ostenta.
La acción dramática transcurre en una noche. Un grupo de ex compañeros de liceo que ya bordean los treinta años y que se han sumergido en un ambiente aspiracional, se reúne a celebrar en el departamento de uno de ellos. A la fiesta en la comuna de Las Condes llegan tras haber dudado en asistir y se encuentra con un aprecio antiguo que se confunde con el desprecio actual. Gracias a un escenario que gira, los personajes se van movilizando por el departamento (en un acto coreográfico que incluye cierta tensión propia de la necesidad de actuar con velocidad para salvar la vida), quizás imposibilitados de detenerse a experimentar aquel momento del encuentro. Lentamente, los personajes van dejando en evidencia algunas de sus cuitas y culpas.
Precisamente esto que va siendo develado en cada miembro del grupo va instalando en ellos, tras un pequeño ascenso social, la máscara propia de la burguesía (esa que tan bien retratan otras obras chilenas, como Los invasores y su intertexto Hombre acosado por demonios ante un espejo). Las culpas, tras la máscara, deberían entonces constituir el motor de la peripecia. Sin embargo, la acción dramática parece seguir la misma línea propuesta por el cliché de los ex compañeros que, sin ganas, van a reunirse. Esta ausencia de cambio en la dirección de la acción apuntaría a la visión estereotipada del fracaso y, a su vez, al fracaso del mismo montaje.
Ponte tú, al generalizar este cliché, parece decir, al igual que el capítulo del reencuentro de los ex compañeros en la novela conservadora Por favor rebobinar de Alberto Fuguet, que esto les pasa a todos y por tanto habría que asumirlo como algo natural, algo con lo que inevitablemente se debe vivir. Ponte tú, en lugar de desnaturalizar (a través de la formulación de la denuncia) una conducta instalada, insiste en naturalizar la idea del fracaso generacional como ocultamiento del fracaso personal.
Ponte tú.
Dramaturgia: Pablo Dubott.
Dirección: María José Contreras.